Una mesa de comida árabe se disfruta mejor cuando llegan varios platos al centro: hummus, babaganush, tabule, falafel, keppe, hojas de parra, empanadas, carnes especiadas y pan recién horneado. Buenos Aires tiene restaurantes familiares, cocinas libanesas, casas sirias y pequeños locales especializados en shawarma.
La selección incluye clásicos como Sarkis, restaurantes para una cena tranquila y puestos informales donde se come al paso. Aunque “comida árabe” es la búsqueda más habitual, dentro de la guía aparecen recetas sirias, libanesas, egipcias y armenias, cada una con sus propias tradiciones.
El movimiento empieza antes de entrar. En la esquina de Thames y Jufré suele haber gente esperando una mesa para comer en Sarkis, uno de los grandes clásicos de Villa Crespo.
La familia Kabatián abrió el restaurante en 1982 y construyó una carta de cocina armenia y de Medio Oriente pensada para compartir. Hummus, babaganush, tabule, keppe crudo, falafel, hojas de parra, berenjenas rellenas y carnes al fierrito forman parte del recorrido.
Las porciones son abundantes y los mozos conocen bien la carta. Si es la primera visita, conviene pedir menos platos de los que uno imagina y agregar después.
Frente al movimiento de Plaza Serrano, Shawarma Serrano resuelve una comida rápida con carne asada, vegetales y salsas dentro de un pan fino.
El formato es directo: se elige el tipo de carne, los acompañamientos y las salsas. Es una parada informal para comer durante una recorrida por Palermo Soho o después de salir por la zona.
No tiene la carta extensa de un restaurante tradicional. Su lugar dentro de esta guía está en el shawarma al paso y en su ubicación sobre una de las cuadras más transitadas del barrio.
Si vas a pasar varias horas por la zona, podés combinarlo con nuestra guía de qué hacer en Palermo.
A pocas cuadras de Plaza Serrano, Al Árabe nació como un pequeño local familiar de cocina siria. Con el tiempo sumó otras sucursales, pero la sede de Palermo conserva el formato de comida rápida y mesas sencillas.
El shawarma es el protagonista, aunque también hay hummus, babaganush, falafel, tabule, empanadas y platos combinados. Es práctico para probar varias preparaciones sin organizar una cena larga.
El local de Palermo queda en la esquina de El Salvador y Thames. También tiene sedes en Recoleta y sobre avenida Corrientes.
Iusef trabaja sobre recetas libanesas y una carta amplia para sentarse a comer con tiempo. Es uno de los nombres históricos de esta cocina en Buenos Aires y actualmente funciona sobre Scalabrini Ortiz.
La mesa puede comenzar con hummus, labneh, babaganush, tabule y keppe. Después aparecen las carnes al fierrito, el shawarma al plato, los rellenos y diferentes preparaciones con arroz, yogur, berenjenas y especias.
El salón permite una comida más pausada que los locales dedicados únicamente al shawarma. Vale la pena ir en grupo para compartir entradas y probar más de un plato principal.
Frente al Jardín Botánico, Al Rawshe presenta una cocina libanesa encabezada por un cocinero nacido en ese país.
La carta permite armar una comida completa con entradas frías, falafel, shawarma, kafta, pollo, carnes grilladas y dulces. También suele ofrecer varias preparaciones sin carne, aunque cada restricción alimentaria debe consultarse antes de pedir.
La ubicación lo vuelve una parada cómoda después de recorrer el Botánico, Plaza Italia o el Ecoparque.
Quienes busquen alternativas sin carne también pueden guardar la guía de restaurantes vegetarianos y veganos de Buenos Aires.
Las recetas de Al Zein están vinculadas con la tradición culinaria de Damasco. El restaurante funciona actualmente en Recoleta y cuenta con salón, mesas al aire libre y servicio de pedidos.
El menú incluye shawarma de carne, pollo o mixto, hummus, baba ganush, falafel, muhammara, keppe, empanadas y panes artesanales. Para terminar aparecen baklava y otros dulces con frutos secos.
Es un lugar cómodo para quien quiere conocer varios clásicos sirios dentro de una carta clara y accesible.
Abdala funciona dentro del Club Sirio Libanés, en una casona histórica de Recoleta. Su propuesta se acerca más a un restaurante formal que a una rotisería o un puesto de shawarma.
La cocina está ligada al chef Abdala Edi y a su familia. En la carta aparecen entradas frías, panes con zaatar, arroz especiado, hojas rellenas, carnes, shawarma y postres tradicionales.
El edificio, los salones y la terraza forman parte de la salida. Es una dirección para una cena especial o para probar un menú más amplio acompañado por una explicación de los platos.
Desde 1972, Panadería y Confitería Medio Oriente funciona como panadería, rotisería y almacén de especialidades armenias y de Medio Oriente.
En sus vitrinas aparecen panes, empanadas, lehmeyún, dulces, conservas y preparaciones para llevar. Su shawarma se volvió especialmente conocido, pero no se prepara todos los días y suele agotarse.
No es el lugar indicado para una cena extensa. La experiencia pasa por mirar el mostrador, elegir productos y llevarse una selección para comer en casa o en alguna mesa disponible.
El cocinero egipcio Said convirtió a El Nilo en una dirección conocida por sus shawarmas grandes y sus platos abundantes.
La sede de Villa Crespo trabaja con shawarma, falafel, hummus, empanadas, ensaladas y combinados. El formato es informal y también permite pedir para llevar.
El llamado “shawarma torpedo” es uno de sus productos más difundidos: una versión de gran tamaño pensada para quienes llegan con hambre o quieren compartir.
Después de comer, la zona permite seguir por distintos cafés, bares y espacios incluidos en nuestra guía de qué hacer en Chacarita y sus alrededores.
Al Rayan acerca recetas familiares de Medio Oriente a Villa Urquiza. Su carta incluye empanadas, shawarma, falafel, keppe, hojas de parra, hummus, babaganush y carnes.
La sede actual de Colodrero permite sentarse a comer, pedir para retirar o encargar a domicilio. Resulta especialmente útil para quienes viven en la zona norte de la ciudad y no quieren trasladarse hasta Palermo o Recoleta.
Sarkis, Iusef, Al Rawshe y Abdala tienen cartas extensas y funcionan mejor con una mesa de varias personas.
Shawarma Serrano, Al Árabe y El Nilo ofrecen un formato rápido e informal.
Panadería y Confitería Medio Oriente permite armar una selección de panes, empanadas, dulces y preparaciones listas.
Al Zein, Iusef y Abdala cuentan con salones adecuados para una comida pausada.
Al Rayan permite encontrar una carta árabe completa fuera de los circuitos gastronómicos de Palermo y Recoleta.
Puré de garbanzos preparado con tahini, limón, ajo y aceite de oliva. Se come con pan y funciona como entrada para compartir.
Puré de berenjenas asadas con tahini y condimentos. Tiene un sabor más ahumado que el hummus.
Pasta elaborada con morrones, nueces, pan rallado, especias y, según la receta, melaza de granada.
Preparación a base de carne y trigo burgol. Puede servirse cruda, frita u horneada.
Croquetas de garbanzos o habas condimentadas. Pueden llegar como entrada, al plato o dentro de un sándwich.
Carne asada lentamente en un eje vertical. Se sirve al plato o dentro de pan con vegetales, encurtidos y salsa.
Ensalada fresca con perejil, tomate, trigo burgol, limón y aceite de oliva.
Hojas rellenas con arroz, carne o una mezcla de ambos, según la tradición de cada restaurante.
Masa filo con frutos secos y almíbar. Es uno de los postres más conocidos de la región.
Sarkis es uno de los nombres más populares por su trayectoria, su carta extensa y el movimiento constante de su salón. Su cocina combina recetas armenias y de Medio Oriente.
Shawarma Serrano está sobre Serrano 1502. Al Árabe funciona en El Salvador 4999, a pocas cuadras de la plaza.
Panadería y Confitería Medio Oriente, Al Árabe, El Nilo, Al Zein y Al Rayan ofrecen alternativas para retirar o pedir a domicilio, según la zona.
Sí. Hummus, babaganush, muhammara, tabule y falafel suelen ser alternativas sin carne. Hay que preguntar por las salsas, los caldos y la posible contaminación cruzada.
No. Son tradiciones distintas, aunque comparten ingredientes y preparaciones por la cercanía geográfica y la historia de la región. En Buenos Aires, muchos restaurantes armenios sirven platos que el público identifica de manera general como comida árabe o de Medio Oriente.
Si querés seguir probando cocinas de distintas comunidades, también podés leer la guía de restaurantes coreanos en Buenos Aires y la selección de lugares para comer sushi.





