10 restaurantes con patio y jardín en Buenos Aires para comer al aire libre

Una mesa bajo los árboles, una galería silenciosa o un patio escondido detrás de una fachada porteña pueden cambiar por completo una comida. Buenos Aires conserva varias de esas direcciones donde el espacio al aire libre forma parte del encanto del restaurante.

Esta selección reúne jardines elegantes, patios informales y rincones verdes para almorzar, merendar, cenar o encontrarse a tomar algo. Como la disponibilidad de las mesas exteriores depende del clima, conviene pedirlas expresamente al reservar.

1. Casa Cavia

Una casona de 1927, un jardín cuidado hasta el último detalle y una cocina que trabaja con productos de estación. Casa Cavia es una de las direcciones más especiales de Palermo Chico para desayunar, almorzar, cenar o tomar un cóctel.

El patio central comunica los distintos ambientes de la casa y conserva la sensación de estar lejos del movimiento de la ciudad. La propuesta incluye restaurante, bar, pastelería, florería y una cava con más de 300 etiquetas.

El dato: al reservar, pedí específicamente una mesa con vista al jardín. La ubicación puede depender del clima y de la disponibilidad.

Dónde: Cavia 2985, Palermo Chico.

2. Chuí

En Villa Crespo, Chuí ocupa una antigua casa cubierta de plantas y con un enorme jardín interior. El fuego atraviesa buena parte de la cocina: aparecen vegetales, hongos, panes, pizzas y platos para compartir.

Es un restaurante vegetariano, aunque su propuesta no gira alrededor de imitaciones de carne. El producto, la fermentación y la cocción con leña son los protagonistas. Cuando baja el sol, las luces del jardín convierten el espacio en un buen lugar para una cena larga.

El dato: es una de las mesas más buscadas de Villa Crespo. Reservar con anticipación, sobre todo de jueves a sábado.

Dónde: Loyola 1250, Villa Crespo.

3. La Mar

El gran patio de La Mar está armado alrededor de una barra y funciona especialmente bien para un almuerzo de fin de semana. La carta recorre cebiches, tiraditos, causas, pesca, arroces y otros platos de raíz peruana.

El restaurante pertenece al universo gastronómico creado por Gastón Acurio. En Buenos Aires, la cocina está encabezada por Daniel Llasaca y combina pescados, mariscos, ajíes y productos argentinos.

El dato: sábados y domingos abre desde el mediodía. Durante la semana funciona por la noche.

Dónde: Arévalo 2024, Palermo.

4. Croque Madame del Museo Larreta

Detrás del frente del Museo de Arte Español Enrique Larreta se encuentra uno de los jardines históricos más lindos de Belgrano. La sede de Croque Madame permite tomar un café, almorzar o merendar junto al jardín andaluz del museo.

La carta incluye desayunos, ensaladas, sándwiches, platos principales, tortas y opciones para compartir. Es una buena escala después de recorrer el Museo Larreta, Barrancas de Belgrano o el Barrio Chino.

El dato: el restaurante y el museo tienen funcionamientos independientes. Conviene confirmar si el acceso elegido permite ver el jardín y consultar los horarios de cada espacio.

Dónde: avenida Juramento 2291, Belgrano.

5. Museo Evita Restaurante

El jardín de Museo Evita Restaurante aparece detrás de una casona de principios del siglo XX. Tiene mesas entre plantas, una galería cubierta y un clima tranquilo a pocas cuadras del Jardín Botánico.

La carta se apoya en sabores argentinos y permite combinar almuerzo o merienda con una visita al museo. El restaurante también funciona fuera del horario de algunas actividades culturales, pero es necesario revisar la agenda actual antes de organizar el paseo.

El dato: reservar el jardín para asegurarse una mesa exterior. En días de lluvia puede funcionar únicamente el salón y la galería.

Dónde: Juan María Gutiérrez 3926, Palermo.

6. Hierbabuena

Hierbabuena llevó una cocina fresca y vegetal a una de las cuadras más lindas de avenida Caseros. Plantas, madera y mesas al aire libre acompañan una carta con ensaladas, bowls, hamburguesas vegetales, platos de estación, jugos y pastelería.

Es una dirección cómoda para desayunar tarde, almorzar o hacer una pausa durante un recorrido por Parque Lezama y San Telmo.

El dato: las mesas exteriores son muy buscadas durante el brunch y los fines de semana. No toda la propuesta es exclusivamente vegana; conviene consultar cada plato.

Dónde: avenida Caseros 454, San Telmo.

7. Casa Sáenz

La cocinera Ximena Sáenz convirtió una casa de Caballito en un restaurante cálido, con habitaciones, galería y patio. En Casa Sáenz aparecen recetas reconocibles, buenos productos y platos pensados para disfrutar sin demasiada ceremonia.

El menú cambia, pero suele incluir pastas, carnes, vegetales, entradas para compartir y postres caseros. El patio conserva el espíritu de una comida en una casa de barrio.

El dato: trabaja con reservas y puede haber turnos definidos. Confirmar días de apertura y carta vigente antes de ir.

Dónde: Esparza 15, Caballito.

8. Patio 378

En plena avenida Corrientes, Patio 378 es el restaurante del Novotel Buenos Aires. Su patio interior tiene vegetación, mesas separadas del ruido de la avenida y una piscina que forma parte del paisaje del hotel.

La carta recorre cocina argentina contemporánea, carnes, pastas y platos de estación. Se puede entrar aunque no se esté alojado, sujeto a la operación del restaurante y a posibles eventos privados.

El dato: consultar previamente si el patio estará habilitado para visitantes externos durante el día elegido.

Dónde: avenida Corrientes 1334, San Nicolás.

9. Cauce, en el Jardín Japonés

Comer mirando los puentes, árboles y lagos del Jardín Japonés es el principal atractivo de Cauce. La propuesta incluye sushi, gyozas, arroces, sopas y platos calientes de inspiración japonesa.

La experiencia tiene otro ritmo si se combina con un paseo previo por el jardín. Los fines de semana y feriados suele aumentar la cantidad de visitantes.

El dato: confirmar las condiciones de acceso al restaurante y si es necesario abonar previamente la entrada al Jardín Japonés.

Dónde: avenida Casares 3450, Palermo.

10. Patio de los Lecheros

El Patio de los Lecheros funciona como un paseo gastronómico a cielo abierto. Sus puestos permiten elegir entre distintas comidas y bebidas sin que todo el grupo tenga que pedir en un mismo restaurante.

La agenda suele sumar música, transmisiones deportivas y actividades especiales. Es una salida relajada para grupos, familias o una comida informal de fin de semana.

El dato: consultar la programación antes de viajar. Los horarios, propuestas gastronómicas y actividades pueden cambiar.

Dónde: avenida Donato Álvarez 175, Caballito.

Cuáles elegir según el plan

Para una comida especial, Casa Cavia y La Mar ofrecen una experiencia más elaborada. Chuí y Casa Sáenz tienen un clima íntimo y descontracturado. Croque Madame, Museo Evita e Hierbabuena funcionan bien para una salida diurna. Patio de los Lecheros resulta práctico para grupos grandes.

Qué conviene preguntar al reservar

  • Si la mesa estará efectivamente en el patio.
  • Si el espacio exterior tiene techo o calefacción.
  • Qué sucede con la reserva si llueve.
  • Si trabajan con turnos.
  • Si aceptan mascotas.
  • Si el patio es accesible para personas con movilidad reducida.
  • Si el lugar realiza eventos privados ese día.

Preguntas frecuentes

¿Hay que reservar una mesa en el patio?

Es recomendable. En varios restaurantes, la reserva general no garantiza una mesa exterior. Conviene dejar el pedido por escrito o confirmarlo por teléfono.

¿Los patios funcionan cuando llueve?

Depende del restaurante. Algunos tienen galerías o sectores cubiertos; otros trasladan las reservas al salón según la capacidad disponible.

¿Hay restaurantes con patio que acepten mascotas?

Las condiciones cambian según el establecimiento y el sector utilizado. Hay que consultarlo antes de ir, incluso cuando las mesas estén al aire libre.

Fuentes consultadas