En San Cristóbal hay un bandoneón al que se puede trepar. En Floresta, un circo donde los chicos pueden pasar de la boletería a las redes de acrobacia. En Parque Avellaneda, un castillo medieval. Y enfrente del Planetario hay un cohete que da una muy buena razón para quedarse en Palermo después de la función.
La gracia de estas plazas es que cada juego propone algo concreto: hacer de maquinista, atender una ambulancia o inventar una expedición espacial. Elegí por barrio o dejá que los chicos elijan por historia. Las diez son plazas o parques públicos y gratuitos de CABA.
El patio de la plazoleta Francisco Canaro, homenaje al gran compositor de tango, lleva el tango al terreno de los chicos. El bandoneón se volvió una estructura para escalar y el mangrullo suma toboganes. Antes de subir, hay un pequeño juego para hacer desde abajo: mirar los pliegues y adivinar qué instrumento es.
Dónde: Cochabamba y Combate de los Pozos, San Cristóbal.
La plaza Ciudad de Udine tiene redes de acrobacia, una boletería de juguete y un tobogán con forma de pochoclo. Es una buena elección para hermanos con gustos distintos: uno puede inventar la función y vender las entradas mientras otro se dedica a trepar.
Dónde: Camarones y Chivilcoy, Floresta.
En la plaza Giordano Bruno el patio recrea la estación Caballito, con un mangrullo que imita la estación y un mini tranvía. Para un chico fascinado con los trenes, el destino del paseo está resuelto antes de salir de casa.
Dónde: Giordano Bruno y Bacacay, Caballito.
La plaza República Árabe de Egipto es la más fácil de convertir en una salida de medio día: el mangrullo central es un cohete de unos 10 metros de alto, y justo enfrente está la cúpula del Planetario Galileo Galilei. Si querés hacer ambos planes, organizá primero la visita al Planetario y dejá la plaza para antes o después. Y si van de noche, mirá las observaciones gratis con telescopio del Planetario.
Dónde: avenidas Figueroa Alcorta y Sarmiento, Palermo.
El patio del Parque España se llama “Jugando en el puerto”: los mangrullos tienen forma de grúas portuarias, hay un velero de resorte y contenedores de madera. Si en tu casa cualquier máquina de obra merece una pausa para verla trabajar, anotá esta esquina.
Dónde: avenida Amancio Alcorta y Baigorri, Barracas. Usá esa esquina como referencia para encontrar el patio dentro del parque.
En la plaza Tbilisi hay un pequeño hospital y una ambulancia de juego. Es una salida para quienes disfrutan repartir papeles: hoy te toca manejar, mañana atender al paciente y, si vas con un adulto, ya hay voluntario para la camilla imaginaria.
Dónde: avenida Cerviño, entre Silvio Ruggieri y Bulnes, Palermo.
En la plaza Benito Nazar, la música también se ve, como corresponde en un barrio con tanta historia musical como Villa Crespo. Hay juegos inspirados en instrumentos y una partitura dibujada en el suelo. Una consigna sencilla para arrancar: elegir una nota y llegar a ella de un salto.
Dónde: Olaya y Antezana, Villa Crespo.
En la plaza Noruega, las casitas inspiradas en la ciudad noruega de Bergen dan forma al patio, con un bosque lúdico y lomadas. Es una buena parada si los chicos disfrutan más inventar quién vive en cada casa que hacer fila para un mismo juego. Para seguir el paseo, mirá qué hacer en Belgrano.
Dónde: Mendoza y Ciudad de la Paz, Belgrano.
El patio de la plaza Olivera se inauguró en 2025 y tiene como centro un mangrullo con forma de castillo medieval, de madera y hierro. El tema no es casual: el barrio creció sobre la antigua chacra de la familia Olivera, cuya casona sigue en pie en el parque. Ideal para chicos que juegan a caballeros, princesas o dragones.
Dónde: plaza Olivera, sobre la avenida Olivera, junto al Parque Avellaneda.
En San Telmo, el patio de juegos del Parque Lezama tiene temática de fábrica de juguetes y un tiranosaurio que se roba todas las miradas. Es una buena excusa para combinar juegos con una vuelta por el parque y, si es domingo, por la feria de San Telmo.
Dónde: Parque Lezama, Defensa y Brasil, San Telmo.
La guía de patios de juegos de la Ciudad reúne más opciones por comuna, pero no informa en tiempo real si algún juego está cerrado por mantenimiento.





