Hace algunos años, para comer buena comida coreana en Buenos Aires había que conocer el Barrio Coreano y saber exactamente a qué puerta tocar. Muchos restaurantes funcionaban dentro de casas, tenían cartas escritas principalmente en coreano y atendían casi exclusivamente a integrantes de la colectividad.
Eso cambió. Los clásicos de Flores siguen siendo fundamentales, pero aparecieron restaurantes en Palermo, Villa Crespo, Retiro y Balvanera, además de locales especializados en pollo frito, propuestas contemporáneas y lugares pensados para quienes prueban esta cocina por primera vez.
Esta guía reúne diez restaurantes diferentes entre sí: desde una comida tradicional rodeada de banchan hasta fine dining coreano, platos callejeros, parrilladas y pollo frito para compartir.
Una Canción Coreana es uno de los grandes referentes de la cocina coreana tradicional en Buenos Aires. Funciona en el Bajo Flores y fue uno de los restaurantes que abrió esta gastronomía a un público que no pertenecía a la colectividad.
La experiencia empieza con los banchan, pequeños acompañamientos que llegan a la mesa y permiten probar vegetales, fermentos y distintas preparaciones. En la carta suelen aparecer bulgogi, cerdo agridulce, sopas, mandu y platos pensados para compartir.
Bi Won es uno de los restaurantes coreanos históricos de Buenos Aires. Está en Balvanera, lejos del circuito de Flores, y lleva décadas acercando recetas tradicionales a comensales argentinos.
No es un restaurante construido alrededor de una moda ni de una estética pensada para las redes. El protagonismo está en la comida, los platos abundantes y la posibilidad de probar varias preparaciones en una misma visita.
Mr. Ho llevó la cocina coreana tradicional a una zona céntrica y fácil de alcanzar. Su propuesta incluye platos calientes, arroz, carnes, sopas y distintas especialidades de la gastronomía cotidiana de Corea.
Es una buena puerta de entrada para quienes trabajan o pasean por el centro y quieren probar algo diferente sin trasladarse hasta Flores.
HAN propone una experiencia muy distinta a la del restaurante coreano tradicional. Trabaja sobre una mirada contemporánea de esta cocina, con técnica, presentaciones cuidadas y un formato cercano al fine dining.
Es una opción para quien ya conoce los sabores coreanos y quiere verlos llevados a otro lenguaje. También funciona para una ocasión especial en la que la comida sea el centro completo de la salida.
Žuti ofrece comida coreana en Palermo con un formato más informal y accesible para compartir.
Su carta toma preparaciones reconocibles de esta gastronomía y las presenta en un espacio relajado, lejos de la formalidad de un menú por pasos. Es una alternativa para ir con amigos, pedir varios platos y probar un poco de cada cosa.
Fa Song Song trabaja con un formato rápido y urbano. En lugar de una comida larga con muchos platos al centro, permite acercarse a los sabores coreanos mediante bowls de arroz, carnes, vegetales y opciones fáciles de pedir individualmente.
Es una buena elección para un almuerzo en el centro o para quien quiere probar comida coreana sin empezar por una experiencia extensa.
Maniko está especializado en pollo frito coreano. La propuesta gira alrededor del chimaek, la combinación popular en Corea de pollo crocante y cerveza.
El pollo se puede pedir con distintas salsas y niveles de intensidad. Hay versiones dulces, picantes, agridulces y opciones con verdeo, además de otros platos y acompañamientos coreanos.
Kikiriki también tiene al pollo frito como protagonista, pero suma una terraza y un ambiente más cercano al de un bar.
Entre sus preparaciones aparecen versiones clásicas y otras bañadas en salsas dulces, picantes o a base de soja. Los combos permiten mezclar estilos y agregar acompañamientos.
Woohyang es una de las incorporaciones más recientes a la escena coreana de Palermo. Su propuesta se acerca a una cocina más cuidada y contemporánea, pensada para sentarse a comer y descubrir preparaciones menos asociadas con el formato rápido.
Es una buena alternativa para quienes quieren probar una mirada actual de la gastronomía coreana sin elegir necesariamente un menú largo de fine dining.
Ttokki propone comida coreana en Palermo Hollywood con una estética joven y un menú pensado para compartir.
Es una opción interesante para quienes llegaron a esta gastronomía a través del K-pop o de las series coreanas y quieren probar platos que aparecen habitualmente en la cultura popular del país.
Arroz servido con vegetales, huevo, carne u otros ingredientes. Se mezcla antes de comer y suele acompañarse con una salsa picante que puede agregarse de a poco.
Carne cortada fina y marinada, generalmente con un perfil dulce y salado. Es uno de los platos más fáciles para empezar.
Empanaditas coreanas que pueden cocinarse al vapor o fritas. Los rellenos cambian según el restaurante.
Cilindros de arroz cocidos en una salsa intensa, habitualmente picante y ligeramente dulce. La textura es elástica y diferente a la de una pasta tradicional.
Pollo frito muy crocante servido solo o cubierto con salsas. Es ideal para compartir y suele acompañarse con cerveza.
Fideos transparentes de batata salteados con verduras, carne y condimentos. Suelen tener un sabor más suave que otras preparaciones.
Vegetales fermentados y condimentados. El más conocido se prepara con hakusai, aunque existen muchas variedades.
Pequeños platos que acompañan la comida. Pueden incluir kimchi, vegetales, papas, algas, tofu y otras preparaciones. No son una entrada convencional: forman parte de la experiencia completa.
Una Canción Coreana, Mr. Ho, Žuti o Ttokki.
Una Canción Coreana, Bi Won o Mr. Ho.
Maniko o Kikiriki.
HAN o Woohyang.
Fa Song Song.
El núcleo histórico se encuentra en el Bajo Flores, principalmente alrededor de la avenida Carabobo. En los últimos años también se consolidó otro circuito gastronómico en Floresta, cerca de la avenida Avellaneda y del pasaje Ruperto Godoy.
No. El picante es importante en muchas recetas, pero también hay carnes marinadas, arroz, fideos, empanaditas y sopas de sabores más suaves. Conviene preguntar antes de pedir porque la intensidad varía mucho entre platos y restaurantes.
En los restaurantes tradicionales es habitual compartir preparaciones y acompañamientos. En los locales rápidos, los bowls y combos suelen ser individuales.
Algunos lugares ofrecen platos vegetarianos, pero el kimchi, las sopas y las salsas pueden contener caldo de carne o productos de pescado. Es importante consultar cada preparación.
Sí, especialmente en Una Canción Coreana, HAN, Woohyang y durante los fines de semana. Algunos restaurantes trabajan con turnos o tienen pocas mesas.
Para seguir recorriendo sabores asiáticos, también podés mirar nuestra guía de ramen en Buenos Aires.





