Entre fines del siglo XIX y comienzos del XX, Buenos Aires crecía y sus edificios contaban esa transformación. Las grandes fortunas encargaban residencias a arquitectos europeos, un diario levantaba su propia sede sobre la flamante avenida de Mayo y el Estado construía palacios para el Congreso y el correo.
Muchos de esos edificios siguen formando parte de la vida de la ciudad, aunque sus salones tengan hoy otros usos.
Estas ocho direcciones tienen propuestas de acceso al público. La forma de entrar cambia en cada una: hay visitas gratuitas con inscripción, recorridos pagos, actividades culturales y restaurantes con reserva.
El Palacio Barolo nació del encuentro entre dos italianos: el empresario textil Luis Barolo y el arquitecto Mario Palanti. Inaugurado en 1923, llevó las oficinas de la avenida de Mayo a cien metros de altura. Las referencias a la Divina Comedia, de Dante Alighieri, acompañan el recorrido como un ascenso del Infierno al Purgatorio y al Paraíso.
La visita diurna dura hasta 90 minutos y permite llegar al faro, sujeto a las condiciones meteorológicas. Desde arriba se puede seguir el trazado de la avenida de Mayo, reconocer la cúpula del Congreso y mirar de cerca las terrazas del centro porteño.
El dato: se suben 14 pisos en ascensor y otros ocho por escaleras. Hay tramos estrechos: consultá las condiciones de accesibilidad antes de comprar.
Dónde: avenida de Mayo 1370, Monserrat.
Cómo entrar: visita arancelada con reserva desde la web oficial. El programa diurno se ofrece de miércoles a lunes; los martes permanece cerrado.
José C. Paz, fundador del diario La Prensa, encargó esta residencia al arquitecto francés Louis-Marie Henri Sortais. Murió en 1912, dos años antes de que estuviera terminada. Su esposa y sus hijos vivieron allí hasta 1938, cuando el edificio pasó a ser sede del Círculo Militar.
Hoy, el Palacio Paz ofrece visitas y actividades culturales que permiten conocer sus salones, revestimientos y vitrales. La escala del edificio sorprende todavía más al recordar que fue construido como una casa familiar, con espacios pensados para recibir y celebrar reuniones sociales.
El dato: el palacio tiene distintas propuestas. Antes de reservar, revisá qué salones incluye la actividad: asistir a un concierto o a una experiencia gastronómica no necesariamente permite hacer el recorrido histórico.
Dónde: avenida Santa Fe 750, Retiro, frente a Plaza San Martín.
Cómo entrar: elegir una visita o actividad en la programación oficial y seguir sus condiciones de reserva.
Antes de albergar al Museo Nacional de Arte Decorativo, este palacio fue la casa de Josefina de Alvear y del diplomático chileno Matías Errázuriz. El matrimonio encargó el proyecto al arquitecto francés René Sergent en 1911 y reunió una importante colección de arte y antigüedades. En 1937, el Estado adquirió la residencia y parte de sus colecciones.
Esa historia hace que la visita tenga un atractivo particular: los muebles, pinturas, porcelanas y esculturas se recorren dentro de una casa concebida para convivir con el arte. El comedor y los grandes salones permiten entender cómo se recibía a los invitados y qué lugar ocupaban las colecciones en la vida familiar.
El dato: las visitas guiadas suman contexto sobre la casa y sus antiguos habitantes. El museo publica apertura de miércoles a domingos, de 13 a 19, y recorridos guiados a las 16; verificá posibles cambios en su agenda.
Dónde: avenida del Libertador 1902, Palermo.
Cómo entrar: consultar las condiciones de visita del museo. Los grupos deben revisar la modalidad de inscripción específica.
El Palacio del Congreso se inauguró el 12 de mayo de 1906, aunque las obras continuaron durante décadas, hasta completarse en 1946. El proyecto original fue del arquitecto italiano Víctor Meano; después de su muerte, Julio Dormal quedó al frente de la construcción.
Las visitas guiadas gratuitas del Congreso permiten conocer su patrimonio y el funcionamiento de la institución. El recorrido dura entre 60 y 90 minutos y puede cambiar según la actividad parlamentaria. Después de la visita, podés caminar por avenida de Mayo y continuar hasta el Barolo.
El dato: los horarios publicados en español son de lunes a viernes a las 11, 13, 15 y 17. También hay recorridos en inglés a las 13 y 15. Los cupos disponibles se consultan al reservar.
Dónde: ingreso por avenida Rivadavia 1864, Balvanera.
Cómo entrar: con inscripción previa, también para menores. Llevá DNI o pasaporte y presentate diez minutos antes.
El edificio se inauguró el 3 de octubre de 1931 para alojar al Concejo Deliberante, antecesor de la actual Legislatura porteña. Su arquitecto, Héctor Ayerza, tomó como referencia la arquitectura francesa. Entre las particularidades del palacio hay un carillón de treinta campanas que se toca mediante un teclado.
Las visitas de la Legislatura duran aproximadamente una hora y permiten conocer el recinto, sus salones y la Biblioteca Esteban Echeverría, según la disponibilidad de los espacios. La ubicación también permite continuar hacia el Cabildo y seguir nuestro recorrido de lugares y planes en San Telmo.
El dato: la visita es gratuita y requiere inscripción. El carillón forma parte del patrimonio del edificio, pero no hay que dar por hecho que esté incluido en el recorrido reservado.
Dónde: Perú 160, Monserrat.
Cómo entrar: seleccionar una fecha en el calendario oficial. Llevá DNI o pasaporte y llegá cinco minutos antes; la actividad legislativa puede modificar el itinerario.
El edificio abrió en 1928 como Palacio de Correos y Telecomunicaciones, con un proyecto del arquitecto francés Norbert-Auguste Maillart. Su tamaño habla de la importancia del correo en una época en que las cartas y los telegramas conectaban al país. En 2015 comenzó una nueva etapa como centro cultural.
Hoy, el Palacio Libertad reúne salas de exposiciones, conciertos y actividades culturales. Sus visitas guiadas permiten conocer la historia del edificio y las transformaciones que hicieron posible ese cambio de uso. Hay recorridos con distintos enfoques, por lo que conviene leer la descripción de cada propuesta.
El dato: podés combinar la visita arquitectónica con una exposición en el mismo edificio. Si te interesa conocer la cúpula, elegí una actividad que mencione expresamente ese sector: no todos los recorridos lo incluyen.
Dónde: Sarmiento 151, San Nicolás.
Cómo entrar: consultar la agenda oficial. La ficha de cada actividad indica horarios, condiciones de acceso y necesidad de reserva.
Cuando La Prensa inauguró su sede en 1898, el edificio reunía arquitectura monumental y tecnología para hacer circular las noticias. Tenía conductos de aire comprimido para trasladar mensajes entre sectores y una sirena que anunciaba acontecimientos importantes a la ciudad. Los ingenieros Carlos Agote y Alberto Gainza proyectaron esta sede sobre la avenida de Mayo.
Hoy, la Casa de la Cultura recibe público para conciertos y otras actividades. Su Salón Dorado es uno de los grandes atractivos del interior: vale la pena revisar la programación para encontrar una propuesta que permita conocerlo.
El dato: hay una conexión directa con el Palacio Paz: ambos edificios forman parte de la historia de José C. Paz. Uno fue construido para su diario y el otro como residencia familiar.
Dónde: avenida de Mayo 575, Monserrat.
Cómo entrar: consultar la visita o actividad elegida en la agenda oficial. Los horarios y los sectores habilitados dependen de cada propuesta.
Construido en 1934 por el arquitecto León Dourge, el Palacio Duhau pertenece a la última etapa de las grandes residencias aristocráticas porteñas. La antigua casa familiar forma parte del actual hotel sobre avenida Alvear, y una manera de conocer sus ambientes es reservar una experiencia gastronómica.
En Piano Nobile, el servicio de té permite pasar la tarde en los salones y terrazas habilitados para esa propuesta. El horario publicado es de 16 a 18:30, con última reserva a las 17:45. Si querés comparar otras opciones, también podés consultar nuestra guía de lugares para tomar el té en Buenos Aires.
El dato: se accede como comensal, pagando la consumición o la experiencia contratada. La reserva permite utilizar los espacios gastronómicos correspondientes; no equivale a una visita guiada por todo el hotel.
Dónde: avenida Alvear 1661, Recoleta.
Cómo entrar: reservar desde la web gastronómica oficial, donde podés comprobar el menú, el precio y los horarios disponibles.
El Barolo, el Congreso y la Casa de la Cultura permiten armar una salida alrededor de avenida de Mayo. Para sumar la Legislatura, continuá hacia Plaza de Mayo y Perú.
El Palacio Paz, el Duhau y el Museo de Arte Decorativo se distribuyen entre Retiro, Recoleta y Palermo. Como cada uno tiene una modalidad de ingreso diferente, conviene asegurar primero las reservas y después ordenar los traslados.
Si te interesan las historias que guardan los edificios porteños, podés continuar con las bibliotecas de Buenos Aires que se pueden visitar.
Las visitas guiadas del Congreso y la Legislatura son gratuitas con inscripción. El Palacio Libertad ofrece propuestas sin cargo, cuyas condiciones se detallan en la agenda. Barolo tiene recorridos pagos y en Duhau la experiencia gastronómica se abona.
Las condiciones cambian según el edificio y el sector. El ascenso al faro del Barolo incluye ocho pisos por escalera; en los demás espacios, conviene consultar el itinerario accesible de la actividad elegida antes de reservar.