Debajo de Buenos Aires existe otra ciudad. Una red de túneles que empezó a construirse hace más de 200 años y que todavía hoy atraviesa distintos barrios del casco histórico. Algunos fueron pasajes coloniales, otros se usaron con fines religiosos o sanitarios y varios quedaron enterrados con el crecimiento de la ciudad.
Muchos de estos túneles desaparecieron con las obras modernas, pero todavía quedan tramos conservados que se pueden recorrer. Algunos funcionan como espacios históricos abiertos al público y otros aparecen de forma casi inesperada bajo iglesias o edificios antiguos.
Si te interesa descubrir el lado más misterioso de Buenos Aires, estos son algunos de los túneles que todavía se pueden visitar.

Uno de los sitios más conocidos para ver túneles históricos en Buenos Aires está en San Telmo, debajo de una casona colonial restaurada. Durante una obra en la década de 1980 se descubrió una serie de pasajes subterráneos del siglo XVIII que seguían el antiguo cauce de un arroyo que atravesaba la zona.
Hoy el lugar funciona como museo y permite recorrer galerías, aljibes, cisternas y estructuras originales que muestran cómo era la ciudad en tiempos coloniales.
Es uno de los recorridos subterráneos más impactantes de Buenos Aires y permite entender cómo se fue formando el barrio con el paso de los siglos.
📍 Defensa 755
🕒 Todos los días de 11 a 17 hs
🎟 Entrada paga (con descuentos para residentes y jubilados)

En Barracas, bajo la Iglesia de Santa Felicitas, también existe una red de túneles que muy poca gente conoce. La iglesia fue inaugurada en 1876 por la familia Guerrero en homenaje a Felicitas Guerrero y forma parte de uno de los complejos históricos más importantes del barrio.
Debajo del edificio se conservan pasajes de ladrillo con arcos abovedados, que con el tiempo fueron reutilizados y modificados. Algunas versiones indican que pudieron servir para conectar propiedades cercanas o incluso como vías de tránsito restringido durante epidemias como la fiebre amarilla de 1871.
Hoy algunos de estos túneles se pueden recorrer en visitas guiadas, incluso en recorridos nocturnos que permiten ver el espacio con otra atmósfera.
📍 Isabel La Católica 520

En pleno centro histórico de Buenos Aires, la Manzana de las Luces conserva algunos de los túneles más antiguos que se conocen en la ciudad.
Fueron construidos en el siglo XVIII por los jesuitas y conectaban iglesias, colegios y edificios administrativos del antiguo Buenos Aires colonial. Durante años también se especuló con que podían haber funcionado como rutas de escape en momentos de conflicto, como durante las Invasiones Inglesas.
Hoy se pueden recorrer en visitas guiadas que permiten ver los pasajes subterráneos y entender cómo funcionaba esta red en tiempos del Virreinato.
📍 Perú 222
🎟 Entrada libre y gratuita para visitar el complejo
No todos los túneles de la ciudad son coloniales. Con el crecimiento del puerto y del sistema ferroviario también se construyeron pasajes industriales y logísticos bajo la ciudad.
Uno de los más sorprendentes es el túnel ferroviario de carga que conecta el Puerto de Buenos Aires con Once, atravesando el subsuelo de zonas clave del centro porteño. El recorrido pasa incluso por debajo de lugares emblemáticos como la Casa Rosada y el Congreso Nacional.
Aunque no está abierto al público, este túnel de varios kilómetros es parte de la infraestructura invisible que existe bajo Buenos Aires.
Caminar por Buenos Aires muchas veces significa pasar por arriba de siglos de historia sin saberlo. Bajo algunas de sus calles todavía sobreviven túneles que conectan épocas distintas: desde la Buenos Aires colonial hasta la ciudad moderna.
Explorarlos es una forma distinta de conocer la ciudad y entender cómo se fue construyendo con el paso del tiempo.





