Antigüedades, libros usados, artesanías, productos frescos, diseño independiente y comida para probar mientras caminás. Las ferias y mercados de Buenos Aires son uno de esos planes que funcionan incluso cuando no tenés pensado comprar nada.
Elegimos trece propuestas muy diferentes entre sí. Hay clásicos porteños, mercados cubiertos para los días de lluvia, ferias de barrio y una escapada a Tigre que puede ocupar todo el día.
Los domingos, la calle Defensa y los alrededores de Plaza Dorrego se convierten en uno de los paseos más reconocibles de Buenos Aires.
El corazón de la feria está en los puestos de anticuarios de Plaza Dorrego, donde aparecen vajillas, cámaras fotográficas, carteles, monedas, relojes, juguetes y objetos con varias décadas de historia. A medida que avanzás por Defensa se suman artesanías, ilustraciones, ropa, recuerdos y espectáculos callejeros.
No es necesario ir buscando algo puntual. La gracia está en caminar, mirar vidrieras, escuchar tango en la plaza y desviarse por los pasajes históricos del barrio.
Aunque muchas personas recorren ambos lugares durante la misma salida, el Mercado de San Telmo y la feria de los domingos no son lo mismo.
El mercado funciona bajo techo dentro de un edificio inaugurado en 1897. En sus pasillos conviven puestos de antigüedades, vinilos, juguetes, libros, carnicerías, verdulerías, cafés y propuestas gastronómicas de diferentes partes del mundo.
Es una buena opción para almorzar, tomar un café o continuar el recorrido si empieza a llover. Los domingos recibe muchísima gente, mientras que los días de semana permite observar mejor su estructura de hierro, vidrio y chapa.
La Feria de Mataderos no se parece a ninguna otra de esta lista. Los domingos reúne artesanías tradicionales, gastronomía regional, música folklórica, talleres gratuitos y espectáculos en plena calle.
Entre sus puestos aparecen mates, ponchos, tejidos, cuchillos, trabajos en cuero, platería y productos procedentes de distintas provincias. Para comer hay empanadas, locro, tamales, choripanes, pastelitos y carne al asador.
La música ocupa un lugar central: hay artistas invitados, danzas y guitarreadas alrededor del escenario. Durante las fechas patrias suelen organizarse ediciones especiales con una programación más amplia.
Su nombre oficial es Feria de Artesanos de Plaza Intendente Alvear, aunque todo Buenos Aires la conoce como Feria de Plaza Francia.
La diferencia con otros paseos está en la producción artesanal: los puestos pertenecen a quienes realizan las piezas y es habitual poder conversar con ellos sobre los materiales y las técnicas utilizadas.
Hay objetos de cerámica, vidrio, plata, madera, cuero, metal y textiles. Además, la ubicación permite combinar la feria con el Centro Cultural Recoleta, el Museo Nacional de Bellas Artes, la Basílica del Pilar y el Cementerio de Recoleta.
Parque Centenario reúne varias propuestas en un mismo paseo. En el interior funciona una feria artesanal y alrededor del parque aparecen puestos de libros, revistas, ropa, juguetes, muñecos coleccionables y objetos usados.
Es uno de los mejores lugares para revolver sin saber exactamente qué estás buscando. Podés encontrar una edición agotada, revistas antiguas, discos, figuras, accesorios y pequeños objetos que cambian cada fin de semana.
Después de recorrer los puestos, el parque ofrece espacio para sentarse, caminar alrededor del lago o continuar la salida por Caballito y Villa Crespo.
Si buscás libros usados, ediciones agotadas o material de colección, Parque Rivadavia es una parada obligatoria.
Los puestos ofrecen novelas, textos escolares, historietas, revistas, discos de vinilo, CDs y cassettes. Durante los fines de semana se suman vendedores especializados en figuritas, estampas, juguetes, filatelia y numismática.
La feria funciona todos los días, pero el sábado y el domingo son los mejores momentos para recorrerla con tiempo. También podés comprar un libro y continuar la tarde dentro del parque.
En el centro de Palermo Soho, Plaza Julio Cortázar —más conocida como Plaza Serrano— se llena de artistas, diseñadores y emprendimientos independientes.
La oferta incluye ilustraciones, cuadros, indumentaria, bijouterie, tejidos, accesorios y pequeños objetos de decoración. Es una feria más vinculada al diseño urbano que a las antigüedades o los productos tradicionales.
Su principal ventaja es la ubicación. Alrededor hay bares, cafés, restaurantes, tiendas de ropa y locales de diseño, por lo que resulta fácil convertir la visita en una salida de varias horas.
La feria que rodea Parque Saavedra tiene un espíritu muy barrial y una de las ofertas más variadas de esta guía.
En sus puestos aparecen artesanías, ropa, plantas, juguetes, libros, productos de belleza, objetos para el hogar y propuestas gastronómicas. Los domingos también suelen instalarse productores de alimentos frescos y emprendimientos sustentables.
Es un paseo especialmente cómodo para familias, grupos grandes y personas que quieren caminar con sus mascotas. El parque cuenta con juegos infantiles, espacios verdes y bastante lugar para sentarse.
El Mercado de las Pulgas ocupa un enorme galpón en el límite entre Colegiales y Palermo Hollywood. Es uno de los mejores lugares de Buenos Aires para encontrar muebles, objetos antiguos y decoración.
Hay alrededor de 150 locales con lámparas, espejos, vajilla, esculturas, cuadros, carteles, juguetes, instrumentos, muebles de diferentes épocas y piezas difíciles de clasificar. Algunos puestos también realizan trabajos de restauración, pulido y reparación.
Aunque no tengas pensado comprar, vale la pena recorrerlo por la cantidad de objetos inesperados que aparecen en sus pasillos. Al estar cubierto, además, funciona muy bien como plan para un día de lluvia.
El Mercado del Progreso funciona en Caballito desde 1889 y todavía conserva la dinámica de un auténtico mercado de barrio.
Acá el objetivo principal no es sacarse una foto ni comprar un recuerdo. La gente va por sus carnicerías, pescaderías, verdulerías, queserías, panaderías, especias y productos frescos. Muchos puestos son atendidos por nuevas generaciones de las familias que trabajaron históricamente en el lugar.
El mejor momento para conocerlo es el sábado por la mañana, cuando el mercado tiene más movimiento. Se encuentra a pocos metros de la estación Primera Junta de la Línea A.
Mercado Belgrano combina los puestos tradicionales de productos frescos con una propuesta gastronómica que permite quedarse a comer.
Hay carnicerías, pescaderías, quesos, frutas, verduras, panes, vinos, café y productos naturales. El patio y los locales gastronómicos lo convierten en una opción cómoda para ir al mediodía, hacer algunas compras y probar algo en el mismo lugar.
Después se puede continuar caminando por la avenida Cabildo, las Barrancas de Belgrano o el Barrio Chino, todos a pocas cuadras.
Sabe la Tierra es un mercado itinerante que conecta directamente a pequeños productores con quienes compran sus productos.
La propuesta incluye frutas y verduras agroecológicas, huevos de campo, quesos, panes de masa madre, conservas, alimentos sin gluten, cosmética natural y diseño sustentable. También suele haber puestos de comida para almorzar o llevar.
No tiene una única ubicación. Las ediciones rotan por plazas y parques de Recoleta, Palermo, Caballito, Saavedra, Villa Urquiza y otros barrios. Por eso, antes de salir es indispensable revisar su agenda.
Está fuera de la Ciudad de Buenos Aires, pero merece un lugar en la guía porque permite organizar una escapada completa a Tigre.
Aunque su nombre recuerda la época en la que llegaban productos desde las islas del Delta, actualmente está dedicado principalmente a la decoración, los muebles, las artesanías y la gastronomía. Hay objetos de madera y mimbre, plantas, textiles, bazar y productos regionales.
El paseo puede combinarse con una navegación por el Delta, una caminata por Paseo Victorica o una visita al Museo de Arte Tigre. Conviene reservar varias horas porque el predio es grande y durante los fines de semana recibe mucha gente.
Si todavía no sabés por cuál empezar:
Sí. Todos los lugares incluidos en esta guía pueden recorrerse sin pagar entrada. Solamente vas a gastar si comprás un producto, comés o realizás alguna actividad adicional.
La Feria de San Telmo es el paseo más clásico. Mataderos ofrece la experiencia más vinculada a la cultura argentina, mientras que Parque Saavedra es una alternativa más barrial y familiar.
Las ferias al aire libre pueden suspenderse. Para un día de lluvia conviene elegir mercados cubiertos como San Telmo, Mercado de las Pulgas, Mercado del Progreso o Mercado Belgrano.
También podés conocer nuestros planes para hacer en Buenos Aires cuando llueve.
La Feria de San Telmo y el Mercado de las Pulgas son las dos opciones principales. San Telmo se destaca por los objetos pequeños y de colección, mientras que el Mercado de las Pulgas tiene una oferta mucho mayor de muebles, iluminación y decoración.
Parque Rivadavia tiene una de las ferias de libros y discos más grandes de la Ciudad. Parque Centenario también ofrece revistas, ediciones antiguas, juguetes y diferentes objetos de colección.
El Mercado de San Telmo tiene la oferta gastronómica más variada. Mercado Belgrano combina productos frescos con locales para comer, mientras que Mataderos es la mejor alternativa para probar platos regionales argentinos.
Sí. Las ferias al aire libre pueden modificar sus horarios por lluvia, temporada o feriados. Siempre es recomendable revisar la cuenta oficial del lugar antes de salir.





