Desde históricos bares porteños hasta espacios con bowling, ping pong y juegos de mesa. Elegimos ocho lugares para jugar al pool en Buenos Aires, tomar algo y armar una salida diferente.
(Actualizado el 30 de julio de 2026)
No hace falta ser bueno ni conocer todas las reglas. El pool es uno de esos planes que funcionan igual para una primera cita, una salida con amigos o una noche en la que simplemente querés hacer algo mientras tomás una cerveza.
Buenos Aires conserva salones históricos con mesas profesionales, pero también tiene bares donde el pool comparte espacio con bowling, metegol, ping pong, arcades y juegos de mesa.
Elegimos ocho lugares diferentes para jugar al pool en Buenos Aires, empezando por un clásico indiscutido de Villa Crespo.
El primer lugar no es casualidad. Café San Bernardo abrió en 1912 y sigue siendo uno de los grandes puntos de encuentro de Villa Crespo.
El Sanber combina la identidad de un antiguo café porteño con la energía de un enorme bar de juegos. Tiene mesas de pool y billar, ping pong, metegol, ajedrez, generala, truco y otras opciones para quedarse durante horas.
También organiza torneos durante la semana, por lo que pueden coincidir jugadores que recién comienzan con otros que se toman cada partida bastante más en serio.
Es una gran elección para una primera salida porque no obliga a quedarse únicamente en la mesa: se puede jugar un rato, pedir algo para comer, cambiar de actividad o seguir la noche tomando una cerveza.
Inaugurado en 1894, Los 36 Billares es uno de los grandes bares históricos de la Avenida de Mayo.
La parte más interesante se encuentra en el subsuelo, donde funciona su tradicional salón con nueve mesas profesionales de pool y ocho mesas de billar restauradas, algunas con más de 120 años de antigüedad.
Es una de las mejores alternativas para quienes quieren concentrarse realmente en la partida. También funciona una escuela en la que se pueden tomar clases y aprender las diferencias entre las distintas disciplinas.
El espacio conserva la estética de los antiguos salones porteños y permite combinar el juego con café, pizza, minutas y otros clásicos de bar.
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Después de funcionar durante casi un siglo sobre la Avenida Callao, Bar La Academia cerró su antigua sede en febrero de 2025 y volvió a abrir pocos meses después en Montevideo 341.
La mudanza mantuvo intacta buena parte de su identidad. El nuevo espacio tiene cinco mesas de pool profesional, dos de billar, ping pong, metegol, ajedrez y diferentes juegos de mesa.
También conserva una de sus características más conocidas: permanecer abierto durante toda la madrugada. Eso lo convierte en una gran opción para quienes buscan jugar después de cenar, cuando muchos otros espacios ya comienzan a cerrar.
La carta sigue la lógica del bar porteño tradicional, con café, pizzas, minutas, cerveza y platos para compartir.
Jobs fue durante años uno de los grandes bares de juegos de Palermo y regresó con una amplia sede en Boedo.
El pool vuelve a ocupar un lugar central, acompañado por arquería y una gran colección de juegos de mesa. Es una alternativa especialmente recomendable para grupos, porque permite cambiar de actividad sin necesidad de buscar otro bar.
Las reservas se toman únicamente para las 20. Después de las 21, el ingreso funciona por orden de llegada y queda sujeto a la disponibilidad del lugar.
Un dato importante es que la sede de Boedo funciona exclusivamente para mayores de 18 años.
En Acatraz el pool es apenas una parte del plan.
Este enorme bar de juegos de Almagro también tiene bowling, ping pong, metegol, tejo, básquet, arcades y una importante colección de flippers. Es uno de los lugares más completos de Buenos Aires para ir con un grupo en el que no todos quieren hacer lo mismo.
El espacio es grande, tiene sectores para comer y permite pasar varias horas probando diferentes juegos. Los viernes y sábados suele recibir mucha gente, por lo que conviene ir temprano o consultar previamente las opciones de ingreso.
Si el pool no termina de convencerte, también podés conocer otros lugares para jugar al bowling en Capital Federal.
A pocos metros de Plaza Serrano, Memphis Bar Pool propone una noche mucho más sencilla: mesas de pool, música, cerveza y un ambiente relajado.
A diferencia de los grandes multiespacios, acá el pool es el verdadero protagonista. Es una buena opción para quienes salen por Palermo y quieren sumar una partida sin alejarse demasiado de los bares y restaurantes de la zona.
No apunta necesariamente a jugadores profesionales. La propuesta funciona mejor para divertirse, tomar algo y jugar sin demasiadas vueltas.
Durante los fines de semana puede haber espera para conseguir una mesa, especialmente después de la medianoche.
The Gibraltar ofrece una experiencia completamente diferente. Es un tradicional pub de San Telmo con cervezas tiradas, platos de inspiración británica y una mesa de pool ubicada en la parte trasera.
No es un gran salón con muchas mesas. La partida forma parte del clima del pub y se comparte con los demás clientes, por lo que puede ser necesario esperar o anotarse para jugar.
Es una buena elección para quienes priorizan la cerveza, la comida y el ambiente por encima de la cantidad de partidas. También funciona muy bien para conocer gente y terminar una recorrida por San Telmo.
Paloko Bowling es conocido principalmente por sus pistas de bowling, pero también tiene mesas de pool, ping pong, videojuegos y espacios gastronómicos.
La propuesta funciona muy bien para grupos y familias porque cada persona puede elegir una actividad diferente. Tanto el bowling como el pool se asignan por orden de llegada: Paloko no toma reservas.
Además de su sede de Belgrano, cuenta con espacios en La Paternal y DOT Shopping.
La elección depende del tipo de salida que quieras armar.
Para vivir una experiencia bien porteña, Café San Bernardo, Los 36 Billares y La Academia son las opciones más interesantes. Los tres combinan historia, juegos y el ambiente de los antiguos bares de Buenos Aires.
Quienes quieran concentrarse en la partida deberían elegir Los 36 Billares, especialmente por sus mesas profesionales y la posibilidad de tomar clases.
Para una salida grupal con diferentes actividades, las alternativas más completas son Jobs, Acatraz y Paloko.
Si el objetivo principal es tomar algo y sumar una partida informal, Memphis Bar Pool y The Gibraltar ofrecen un clima más nocturno y relajado.
Aunque en una conversación cotidiana se utilizan como sinónimos, no son exactamente el mismo juego.
El pool se juega sobre una mesa con seis troneras o agujeros. Las variantes más conocidas utilizan bolas numeradas y el objetivo es introducirlas en las troneras siguiendo determinadas reglas.
El billar de carambola, en cambio, utiliza una mesa sin agujeros y solamente tres bolas. El objetivo es hacer que la bola del jugador impacte contra las otras dos dentro de la misma jugada.
Café San Bernardo, Los 36 Billares y La Academia permiten probar ambas disciplinas.
Los valores y las condiciones para utilizar las mesas cambian según el lugar. Algunos cobran por hora, otros por fracciones de tiempo y en ciertos casos el precio corresponde a la mesa completa.
Antes de salir conviene:
Si van en grupo, también es importante preguntar cuántas personas pueden jugar o permanecer alrededor de cada mesa.
Depende del tipo de salida. Café San Bernardo ofrece la experiencia más completa y porteña, mientras que Los 36 Billares es especialmente recomendable para quienes buscan mesas profesionales.
Memphis Bar Pool está ubicado en Serrano 1459, muy cerca de Plaza Serrano. Jobs también tiene una sede Arcade en Palermo, aunque su gran espacio con mesas de pool funciona en Boedo.
Café San Bernardo es el gran clásico del barrio. Además del pool, tiene billar, ping pong, metegol y juegos de mesa.
Sí. Acatraz y Paloko combinan mesas de pool con pistas de bowling y otras actividades.
Los 36 Billares tiene nueve mesas profesionales de pool. La nueva sede de Bar La Academia también cuenta con mesas profesionales.
Depende del lugar. Paloko trabaja exclusivamente por orden de llegada, mientras que Jobs acepta reservas solamente para las 20. En otros bares conviene consultar directamente antes de ir.
Las condiciones cambian según el espacio y el horario. Jobs Boedo es exclusivo para mayores de 18 años. En los demás lugares conviene verificar las restricciones vigentes antes de asistir con menores.
No existe un precio único. Los bares pueden cobrar por mesa, por persona, por media hora o por hora completa. Como los valores cambian con frecuencia, recomendamos consultarlos directamente antes de ir.
Los 36 Billares cuenta con una escuela y ofrece clases para quienes quieren iniciarse o mejorar su técnica.
Si buscás más actividades para hacer con amigos, también podés conocer los mejores karaokes de Buenos Aires o revisar nuestra guía de lugares para jugar al bowling.





