Antes de que los grandes shoppings se multiplicaran por Buenos Aires, Avellaneda tuvo un centro comercial que parecía salido del futuro. Tenía decenas de locales, una pista de hielo, juegos mecánicos, una granja con animales y un parque de diversiones cubierto.
Se llamaba Shopping Sur, abrió en 1986 y marcó los fines de semana de toda una generación. Poco más de una década después cerró sus puertas, fue demolido y su terreno pasó a ser ocupado por un hipermercado.
Shopping Sur fue inaugurado el 2 de diciembre de 1986 en el predio donde anteriormente había funcionado el frigorífico La Negra, uno de los establecimientos industriales históricos de Avellaneda.
El enorme edificio se encontraba en Pavón 299, sobre la avenida que actualmente lleva el nombre de Hipólito Yrigoyen, muy cerca del Riachuelo y del acceso a la Ciudad de Buenos Aires.
El proyecto aprovechó inicialmente parte de la antigua estructura del frigorífico. La transformación requirió una inversión cercana a los tres millones de dólares y dio como resultado un complejo de aproximadamente 50.000 metros cuadrados cubiertos.
Contaba con 98 locales, estacionamiento para alrededor de 2.000 autos y una oferta de entretenimiento que lo diferenciaba de cualquier paseo comercial de la época.
Una de sus atracciones más recordadas era la pista de patinaje sobre hielo instalada en el hall central.
En la Argentina de mediados de los años 80, patinar bajo techo y dentro de un centro comercial era una novedad. La pista se convirtió rápidamente en uno de los símbolos del Shopping Sur y en un punto de encuentro para adolescentes y familias.
Con el tiempo, ese espacio fue modificado y recibió otras atracciones, entre ellas un simulador mecánico que sincronizaba movimientos con imágenes proyectadas.
El sector de entretenimiento creció hasta transformarse en Shoppylandia, un enorme parque de diversiones cubierto.
Entre sus propuestas había un tren fantasma, minigolf, vehículos infantiles, botes, juegos mecánicos, una montaña rusa a oscuras y recorridos tematizados. También existía una granja con numerosos animales y una mascota propia llamada Shoppy.
Otra atracción recordada era el Tren Argentino, un recorrido pensado como un viaje por distintos paisajes del país. El complejo también tuvo una sala de espectáculos, locales gastronómicos, un supermercado propio y el boliche Soho.
Después del cierre del Italpark, ocurrido en 1990, algunos juegos asociados con aquel parque también llegaron al entorno del Shopping Sur.
Durante sus primeros años, el complejo llegó a recibir cientos de miles de visitantes mensuales. Sin embargo, el modelo de los centros comerciales cambió rápidamente durante la década de 1990.
La apertura de nuevos shoppings, con salas de cine modernas, grandes marcas y edificios diseñados desde cero para ese formato, aumentó la competencia. Shopping Sur comenzó a perder público y su enorme estructura se volvió cada vez más difícil de sostener.
El complejo cerró definitivamente a comienzos de 1997, poco más de diez años después de su inauguración.
Después del cierre, el terreno fue vendido a Carrefour. El antiguo edificio fue demolido y en el mismo predio se construyó un hipermercado.
Actualmente funciona allí Carrefour Maxi Avellaneda, en avenida Presidente Hipólito Yrigoyen 299.
Prácticamente no quedan rastros físicos del viejo Shopping Sur. Su historia sobrevive en publicidades, fotografías familiares y recuerdos de quienes conocieron la pista de hielo, los juegos de Shoppylandia y sus interminables pasillos.
Shopping Sur es considerado uno de los primeros grandes centros comerciales modernos de la Argentina. Su propuesta unía compras, gastronomía y entretenimiento en una escala que hasta entonces no era habitual.
Aunque el edificio ya no existe, su historia permite reconstruir una época en la que ir al shopping todavía era una novedad y una pista de hielo en Avellaneda alcanzaba para convertir una salida familiar en algo extraordinario.
Fuentes: Archivo del Diario La Ciudad de Avellaneda y Carrefour Argentina.